En memoria de Renee Good, poeta,
y de Alex Pretti, enfermero,
asesinados por el hielo
del Sr. Tramposo.
En este otoño del hombre de tan suave caminar,
con mi violenta especie a las espaldas,
no puedo sino mirar atrás y aborrecer
cualquier atisbo de nostalgia.
En este invierno duro como aristas de pedernal,
con la espalda más cargada y el corazón a jirones,
no puedo sino mirar atrás y querer
no tener esperanza alguna de trascender.
En esta primavera mentirosa de promesas preñada,
con el cerebro seco y menguante gritando de angustia,
no puedo sino mirar atrás y perecer
un poco y otro poco cada día más.
con el cerebro seco y menguante gritando de angustia,
no puedo sino mirar atrás y perecer
un poco y otro poco cada día más.
En este largo y cálido verano,
con la piel tersa y fina cuál tripa de tambor,
no puedo sino mirar atrás y arder
un poco y otro poco todavía mas.
con la piel tersa y fina cuál tripa de tambor,
no puedo sino mirar atrás y arder
un poco y otro poco todavía mas.
¿Qué importan las estaciones
cuando asesinan a un ser humano a sangre fría
en plena calle a pleno sol?
Por nada.