sábado, 11 de abril de 2026

Gracias Jorge Luis

 Señor Borges,
por aquello de que
el mayor laberinto es el desierto,
allá, donde no hay
caminos...
                 ..., como ahora.


Gracias John Kennett

 Señor Galbraith,
por aquello de que
todas las democracias 
contemporáneas viven
bajo el permanente 
temor a la influencia de los 
ignorantes...
                    ..., como ahora.


Gracias Dylan

 Señor Thomas,
por aquello de 
no entres dócilmente en
esa buena noche.
Que, al final del día, 
debería la vejez arder y delirar.

Por decirnos
¡enfurécete, enfurécete
ante la muerte de la 
luz!...
         ..., como ahora.

y, puesto que en esta 
encrucijada histórica,
pareciéramos estar en esa 
noche del final del día...
ardamos, deliremos,
y mandemos al ostracismo
todo aquello que nos asesina...
día a día, noche tras noche.


Gracias Walt

 Señor Whitman,
por aquello de
a los estados todos 
y a cada uno de ellos;
a las ciudades de cada estado:
resistid mucho, obedeced poco.
Cuando la obediencia no se cuestiona,
cuando se cae en esclavitud completa...
no hay nación, estado o ciudad de este mundo
que recobre su libertad...
                                        ..., como ahora.

Poeta de la Gran República.
Vate del Yo imperturbe,
del A ti, vieja causa.
Barbudo celeste, dime,
¿no te lee ya tu gente?