lunes, 13 de julio de 2026

NHSFS

Niño Herido Sin Familia Superviviente.

17.000 niños, algunos bebés cuando 
perdieron a toda su familia,
aún en la incubadora,
sin nadie fuera de ella,
sin nadie.


20.000 menores muertos en dos años (¡un tercio del total!).
44.000 han sido heridos.
40.000 han quedado huérfanos.
4.000 sufren amputaciones, en un territorio
al que el sionismo no deja entrar prótesis.


Bajo las bombas.
Objetivo de francotiradores,
de drones,
de ataques contra colegios de desplazados,
contra espacios de juego,
contra puntos de distribución de agua o comida.

Por favor, no nos comas cuando nos muramos.
Si Dios quiere, te matarán al mismo tiempo, con nosotros,
pero, si sobrevives, no nos comas.
Vete a comer a otros, a gente a la que no conozcamos.

(Una niña de siete u ocho años a su gato mientras lo acaricia
y su padre la graba en vídeo.)


Otras grabaciones muestran a niños durmiendo en las tumbas de sus padres,
o escondiéndose en los bajos de camiones con la esperanza de ser aplastados cuando arranquen.

Se ha preguntado a medio millar de menores, enfermos, heridos o huérfanos,
(el Centro de formación comunitaria para la gestión de la crisis en Gaza lo ha hecho):
El 96 por ciento sentía que su muerte era inminente.
El 49 por ciento expresaba su deseo de morir (al ser preguntados: ¿Qué es lo que más deseas?),
pero no morir de cualquier manera:


Quieren morir de una pieza, 
con todos sus miembros,
no despedazados,
ni comidos por los animales.


¿Qué hay de la Convención de Ginebra de 1949, ratificada por el estado [genocida] de Israel?,
aquella que protege de manera integral a la infancia.

domingo, 12 de julio de 2026

Tenso vivir

Agarrado a la vida,
como el buque,
por la tensa guindaleza,
al áncora.


In stercore invenitur (calambur)

En el estiércol los
encontrarás,
cubiertos de hipocresía y
de maldad.

Y nada podrás esperar 
de ellos.
Cada loco con su tema, 
y el minister a lo suyo.

Con el cieno hasta las
cachas,
encenagados hasta las
rodillas.

Estamos locos si los
escuchamos.

Más aún si los 
seguimos.

¿Qué hacer?
Difícil decisión.

Pero, claro está,
no seguirlos,
no escucharlos.

Quizás, confrontarlos.


 


Qué gran invento

Para hacer al ser humano, 
humano.
Al Homo sapiens
sapiens.

Qué gran invento.

Para el débil,
para el temeroso,
para el frágil.

Qué gran invento.

Para el cobarde,
para el timorato,
para el vacilante.

¡Dios!

Para la mujer, para el hombre,
para el niño y la niña.

¡Qué gran invento!

¡Dios!

Viejo

 ¡Viejo, pellejo,
momia, 
matusalén!

¡Vejestorio, rancio,
fósil,
trasnochado!

¡Caduco, vetusto,
carcamal,
achacoso!

Gritaba el adolescente
al anciano.

Este se volvió y le dijo
con mansedumbre:

Niño, no blasfemes, que 
todos llevamos un viejo
dentro.

Todos.
También tú.

¿Ríes? Ah, joven, ríes.
puesto que ríes,
allá tú, bufón.

Tan sólo recuerda una cosa: 
si quieres hacer reír a dios, 
y puesto que..., iluso, los tendrás,
cuéntale tus planes.