Ofrecemos aquí la versión corta de este documental que retrata lo que podríamos denominar "un mal de nuestros días": los abusos del sector bancario con tantas y tantas familias; en particular, los desahucios, las preferentes y algún otro producto financiero que deberíamos de calificar como basura financiera.
La versión completa, que se estrenó el
22 de abril de 2013 en el marco del Festival de cine de Malaga, sección
especial documental, se puede encontrar online en el portal Filmin.es.
Se pide al alumno que haga un comentario bien argumentado sobre lo que ha visto en este descarnado documental.
No es la primera vez, ha seguido ocurriendo después, ocurría antes y ocurrirá, espero, hasta el final. Me refiero a que la poesía persigue siempre al que anda atento a lo que le acontece, a lo que hace, a lo que vive, y, claro, a lo que lee. Cuando sucede, estamos ante otra de esas razones para no desesperar, porque es una visita extraña, pero reconfortante, cual si un fantasmal Baudelaire pusiera su mano sobre nuestro hombro y nos dijera "escribe", tal y como nos podría decir "levántate y anda".
Ha ocurrido leyendo a Eduardo Punset, Un viaje al poder de la mente (Destino, 2010).
Lo he llamado En cualquier momento, acontece el poema:
13.800 millones de años.
4.000 millones de años.
600 millones de años.
60 millones de años.
6 millones de años.
Hoy es jueves, 5 de septiembre de 2013.
Cualquier día, otro día, estaré muerto
y formaré parte de la eterna osamenta cósmica.
En la sección de Ciencia del diario
El País, podemos leer un artículo escrito por Manuel Ansede y publicado
el 23 de mayo de 2015 que lleva por título el del siguiente enlace que
permite llegar al mismo:
Se trata de un estudio sobre los macacos de Togian, un mono de Indonesia con el que probablemente los humanos compartamos un ancestro común que vivió hace unos 25 millones de años. La investigación se ha publicado en la revista Evolution and Human Behavior. Según el antropólogo de la Universidad de Florencia, Roscoe Stanyon,
"Es la primera vez que que el consuelo se documenta científicamente en monos."
En la sección de Ciencia del diario El País, podemos leer un artículo escrito por Javier Salas y publicado el 12 de mayo de 2015 que lleva por título el del siguiente enlace que permite llegar al mismo:
Se trata de un estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores encabezados por la antropóloga Jill Pruetz en una comunidad de treinta chimpancés en Fongoli (sabana senegalesa). Han analizado durante diez años las cacerías de estos animales. En palabras de los propios investigadores:
"Son la única población no humana conocida que caza vertebrados con
herramientas de forma sistemática, por lo que forman una fuente
importante para hipótesis sobre el comportamiento de los primeros
homínidos basadas en la analogía."
Como vemos, se defiende aquí el procedimiento de la Primatología comparada: estudiar comunidades de primates actuales para, por analogía, inferir cómo eran los primeros humanos.
En el programa del 20 de junio de 2015 de "A vivir que son dos días" (dirigido por el periodista Javier del Pino, en la Cadena Ser) podemos escuchar esta entrevista radiofónica al biólogo Francisco José Ayala, con motivo de la presentación de su nuevo libro ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Lo podemos escuchar íntegramente en el siguiente enlace:
Este documental, estrenado en 2014, es la secuela de otro de la misma autora, estrenado en 2010 y de enorme éxito, "Comprar, tirar, comprar", Si éste nos alertaba sobre los tres pilares del capitalismo en el que vivimos: el marketing, que nos dice lo que debemos comprar; el crédito, que nos permite adquirir cosas sin tener el dinero necesario para ello; y la obsolescencia programada, que hace que los productos se acaben (se estropeen) pronto para iniciar el ciclo de nuevo, "La tragedia electrónica" aborda el reciclaje ilegal de millones de toneladas de residuos electrónicos, un negocio a escala planetaria que destruye el medio ambiente y pone en peligro la salud de miles de personas en África y Asia, convertidos hoy en auténticos vertederos de estos residuos, producidos normalmente en el norte desarrollado y despilfarrador.
Si no tienes nada mejor que hacer, y dispones de 54 minutos de tu tiempo, te animo a que lo veas.
El trabajo que hay que desarrollar consiste en responder a las siguientes cuestiones:
- ¿Cuál es la tesis principal del documental?
- ¿Qué es el desarrollo sostenible? (Ayúdate del tema 6 Los fallos del mercado, página 119, Observatorio 5, del libro de Economía de primero de Bachillerato)
- ¿Crees que lo que nos cuenta el documental tiene algo que ver con el concepto anterior?
- ¿Qué externalidad se está produciendo en lo que nos cuenta el documental? (Ayúdate del tema 6 Los fallos del mercado, página 117, del libro de Economía de primero de Bachillerato)
- Haz una relación de los objetos electrónicos que tienes en casa. Después piensa en cuáles de ellos sustituyes por uno nuevo cada poco tiempo. ¿Qué hacéis en casa con los residuos electrónicos?
Como es sabido, Charles Baudelaire en su
ensayo El pintor de la vida moderna[1]
escribió acerca de la obra y la vida del pintor y dibujante, también francés,
Constantin Guys. Lo utilizó como “pretexto” para hablar del modo en que debe
vivir y trabajar el verdadero artista moderno; y es que el Señor G, tal y como
lo llama Baudelaire, aunque es un gran pintor, verdaderamente se sitúa por
encima de sus contemporáneos, más que por su genio artístico, por su actitud
ante la sociedad y la vida de París; y lo hace como observador minucioso de lo
que ocurre a su alrededor; buscando la belleza en todo lo que le rodea: la
calle, la muchedumbre y la confusión de la contemporaneidad, convirtiéndose,
así, en un auténtico cronista del presente. Como nos dice Manuel Delgado[2]:
“El señor G es un observador apasionado, que experimenta inmenso placer al sumergirse
‘en lo ondulante, el movimiento, en lo fugitivo, en lo infinito’. El Señor G
es, de entrada, un flâneur: ve el
mundo, está en el mundo, pero permanece ‘oculto al mundo’…”. Literatura
“panorámica” fue como denominó a esto Walter Benjamin, como también nos
recuerda Manuel Delgado. Y aquí enlazamos con lo dicho para Poe[3]:
también su relato comienza con el protagonista contemplando, desde la ventana
del café, el discurrir de la gente por la calle.
Sobre el flâneur de Baudelaire podemos
leer, también en El animal público[4]:
“Richard Sennet hace notar (…) que el flâneur baudelariano debe, si es que en
efecto quiere ejercer como tal «volverse como un paralítico», mirar
constantemente sin ser interpelado ni advertido por aquellos a quienes observa.[5]”
Ese cronista del presente está también
en Los ojos de los pobres. El observador minucioso, no es ahora el Señor G,
pero bien podría serlo, por la meticulosa descripción que nos ofrece: Él y su
pareja dentro de un nuevo y moderno café; fuera, tres harapientos, un padre y
sus dos hijos, al lado del arroyo (real, pero también metafórico), contemplando
“fijamente el café nuevo, con una admiración igual, que los años matizaban de
modo diverso”, ojos que miran, pero que también “hablan”: “¡Qué hermoso! ¡Qué
hermoso! ¡Pero es una casa donde sólo puede entrar la gente que no es como
nosotros!”
[1]El pintor de la vida moderna, Charles Baudelaire, 1863.