sábado, 25 de abril de 2015

Berlín, sinfonía de una ciudad. (Walter Ruttman, 1927)



A modo de contextualización.

El documental[1] está estructurado en cinco actos, en función de los momentos del día, y, estos, a su vez, aparecen segmentados en bloques. La metáfora del ritmo es la clave de cada uno de estos actos, pues cada uno de ellos tiene un ritmo diferente. El del amanecer es tranquilo, los comercios van poco a poco abriendo; en el lado opuesto, la hora punta, con su frenética actividad. En medio de estos ritmos extremos, el café de la tarde en las terrazas, y la cosmopolita noche.

El personaje es, evidentemente, la ciudad; es Berlín, pero podría ser cualquier otra gran urbe. Es el Berlín del período de entreguerras de la República de Weimar. Aparecen primeros planos de personas, pero sólo para mostrar su angustia o su hastío. El personaje, por lo tanto, es múltiple y se divide en cientos de ciudadanos, que aparecen, un buen número de ellos, alienados por la ciudad. Y es una ciudad moderna, no cabe duda, con ese inicio de trenes y otras máquinas que, junto con los edificios, parecen humanizados e, incluso, estos últimos bailando al compás de aquéllos.

La tensión entre lo particular y lo general, lo concreto y lo abstracto queda reflejado, por ejemplo, en esas imágenes generales de la gente andando por la ciudad y, después, en los primeros planos de algunas de esas personas. La ciudad, toda ella, es lo general, lo abstracto. La persona, en primer plano, lo concreto lo particular. La metáfora del ritmo podría funcionar de manera plena si se hubiera introducido en la música original, si eso hubiera sido posible, los distintos ruidos y respiraciones propios de la ciudad en determinados momentos y contextos del día.

The City (Ralph Steiner y Willard Van Dyke, 1939)



Tal y como señala la profesora Montserrat Cañedo en el foro de la asignatura, la película se configura en torno al eje campo-ciudad, un par conceptual bastante cargado de valores del tipo: el campo, humano; la ciudad, deshumanizada, carga de valores que a veces justifica añadidos al concepto ciudad como aquel de ‘ciudad jardín’ como una “especie de solución al juicio moral que va implícito en esta distinción[1].

La manera de entender la metáfora del organismo respecto de la ciudad puede venir de otras múltiples pequeñas metáforas como lo son ‘las arterias del cuerpo versus las arterias de la ciudad (calles y circunvalaciones)’, ‘un corazón palpitando versus el ritmo frenético de la ciudad’, o ‘células reproduciéndose versus la ciudad creciendo’, entre otras[2].

Es interesante señalar que los comentarios del documental son de Lewis Mumford, el sociólogo, historiador y urbanista estadounidense, del que podemos recordar que fue inspirador del concepto de ‘ciudad jardín’ y que ya antes del rodaje de The City era un reputado crítico en arquitectura y urbanismo, y había publicado obras en este terreno como La historia de las utopías (1922) y Sticks and Stones (1924).

jueves, 26 de marzo de 2015

El Cerro de San Miguel en Granada: Un acercamiento desde la Antropología Visual



Reseña:

Granada es una ciudad hermosa. Los que llevamos media vida viviendo en ella, a veces lo olvidamos. Entonces viene un amigo, o un familiar, al que conduces, a modo de cicerón, por las calles, y te hace recordar. Una de sus bellezas singulares son las vistas panorámicas desde diversos miradores del barrio alto del Albaicín. Desde  ellos se ve la ciudad en todo su esplendor: la Alhambra, la catedral, sus dos ríos, apenas hilillos en el estío, la vega al fondo y su amplia área metropolitana. Mirador de San Nicolás, de la Lona, de San Miguel, son algunas de estas atalayas. Y hay otra, natural, más salvaje, apenas urbanizada y más alta: es el Cerro de San Miguel. Y en este lugar hay unas cuevas; para algunos simples agujeros, ratoneras abiertas de manera natural en el terreno; para otros, viviendas. Y, en torno a ellas, muchos problemas: de acceso a las mismas, de salubridad, de titularidad, de idas y venidas administrativas y burocráticas, y… de desalojos. Ya se produjo uno en 2007, y, más recientemente, en marzo de 2014, se ha vuelto a repetir esta situación.

Pretendemos documentar fotográficamente este lugar y esta situación. Y lo queremos hacer, en la medida de lo posible, con la colaboración de los afectados: personas que por diversos motivos (decisión personal, modo alternativo de vida, obligados por problemas económicos y de acceso a una vivienda, principalmente) viven en esta zona, o lo intentan al menos.

Previamente, y como marco teórico de este trabajo, haremos un recorrido histórico por la Antropología visual como disciplina, y un acercamiento conceptual a la ciudad desde una mirada fotográfica.

Palabras clave: mirada fotográfica, fotografía participativa, etnografía cooperativa, participación ciudadana.

domingo, 22 de marzo de 2015

Así entiende la desigualdad un alumno de Bachillerato.

En la clase de Economía, un alumno de primero de Bachillerato ha hecho, por iniciativa propia, la siguiente viñeta:
Caricatura y texto entre comillas, de Armando Arcones González, alumno del IES Francisco Javier de Burgos (Motril)
Para él, la desigualdad es "...que unos se aprovechan de otros...", es decir, que alguien "...quiere tener más de lo que otro tiene...", o "...tener más poder que los demás...".

Me llama la atención, entre varias cosas, que él asocie tener más poder con desigualdad.

¿Qué te parece querido alumno? ¿Tienes alguna opinión sobre este asunto, sobre sus palabras o sobre su caricatura?

miércoles, 18 de marzo de 2015

Reflexiones desde la Economía crítica (II): La Economía del Bien Común.

Algunos alumnos están interesados en si es o no posible otra Economía, en saber si se puede o no vivir en un mundo donde los fundamentos económicos por los que nos movemos, aquellos que nos motivan a tomar decisiones en uno u otro sentido, sean distintos a los habituales, de tal manera que en nuestro comportamiento diario el altruísmo predomine sobre el egoísmo. 

A esos alumnos ya les he recomendado mi entrada titulada: "Reflexiones desde la Economía crítica: ¿Es posible otra Economía?"

Para que tengan más elementos de juicio, ahora sugiero el siguiente vídeo, en el que el economista austriaco Christian Felber propone lo que él denomina Economía del Bien Común, y que, resumiendo mucho, no es sino sustituir dos paradigmas de la economía capitalista actual, ánimo de lucro y competitividad, por otros dos, el bien común y la cooperación, respectivamente.

El documento está tomado de una entrevista a este profesor realizada por el programa de Radio Televisión Española Para Todos La 2, que en la propia web de la corporación pública se define como sigue:

"Para Todos La 2 es un programa de televisión centrado en el interés social y en la participación ciudadana que se emite de lunes a viernes en La 2 de Televisión Española. Desde el primer programa, emitido el 8 de marzo de 2010, Para Todos La 2 reflexiona sobre los aspectos de la vida que afectan más al ciudadano contando con la participación de los espectadores, siempre desde el punto de vista social e intentando aportar ideas y conceptos que ayuden al espectador a entender y analizar la realidad que nos rodea.

Así, por ejemplo, temas como el desengaño, la competitividad, la madurez, el optimismo, las vivencias de la crisis, la amistad, convivir con una enfermedad, las relaciones en el trabajo y con el trabajo, el teléfono móvil, etc., son objeto de los sucesivos análisis y debates entre los invitados a cada programa. Así, personas especializadas, procedentes de distintos ámbitos, aportan suficiente información como para que cualquier espectador pueda reflexionar con conocimiento de causa."

La charla está disponible en el siguiente vídeo:




Para quien se quede con más ganas de profundizar en el tema, que vea este otro vídeo, una pequeña charla con Paco Álvarez (analista financiero, ex-vicepresidente de la Bolsa de París y creador de la web labolsaylavida.org), realizada por Jordi Évole en su programa Salvados:



Se puede completar lo anterior, además, viendo un ejemplo práctico, también de la mano de Jordi Évole y su programa. De esta manera se podrá ir constatando cómo la Economía del Bien Común no es una entelequia, no se trata de una utopía; se puede hacer y, de hecho, ya se está poniendo en marcha en bastantes proyectos empresariales, muchos de los cuales son, además, auténticos proyectos de vida:

 




lunes, 2 de marzo de 2015

A la caza de una manifestación estudiantil.

Granada, once y veinte de la mañana del jueves 26 de febrero. Los alumnos de secundaria y de universidad están convocados a huelga en protesta por el llamado Decreto 3 + 2 (grados de 3 años y másteres de dos), una situación que, de consolidarse, a todas luces condenará a muchos alumnos de familias de rentas medias y medias bajas a no poder hacer estudios superiores, y mucho menos de posgrado.

He cogido a mi hijo pequeño y he ido a buscar la manifestación estudiantil y unirme a ella. Está convocada para salir de los comedores universitarios a las doce de la mañana y llegar hasta la misma puerta de la Delegación Provincial de Educación.

Esto encontramos al inicio del paseo:

Pancarta llamando a la huelga a los estudiantes, situada en la reja que rodea a la Facultad de Ciencias.

Acuerdos ilícitos de empresas oligopolísticas.

Como sabemos, las empresas perfectamente competitivas brillan por su ausencia. Los mercados perfectos no existen, siempre hay factores que nos llevan hacia los mercados imperfectamente competitivos: monopolio, oligopolio o competencia monopolística. Todos ellos, sobre todo los dos primeros, pero también el tercero con la tiranía de la publicidad, suponen situaciones de abuso de las empresas hacia los consumidores. 

Las situaciones oligopolíticas (unos pocos oferentes que abastecen de bienes y/o servicios a cientos de miles, sino de millones, de consumidores), con sus pactos encubiertos para evitar guerras de precios son muy frecuentes. 

En España, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia debe velar porque estas situaciones no ocurran, y reciéntemente ha multado a varias empresas del sector de las gasolinas. En el siguiente enlace podemos leer una noticia al respecto publicada en un diario generalista:


Tenemos otro ejemplo recientísimo en el sector de la industria de la leche. Podemos leerlo en el siguiente enlace de otro diario nacional:


Para un análisis reflexivo de esta situación, propongo que se piense en la siguiente pregunta: las millonarias sanciones a estas empresas ¿suponen un elemento disuasor? Si es así, ¿por qué no dejan de aparecer noticias semejantes a la anterior, cada cierto tiempo, en muchas situaciones afectando, incluso, a las mismas empresas? Te animo a que busques multas millonarias impuestas a la multinacional Microsoft por parte de la Comisión Europea de la Competencia (el organismo homólogo,  a nivel europeo, a nuestra Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia).