miércoles, 5 de octubre de 2016

El coste de oportunidad desde la poesía.

Se propone al alumno leer el siguiente poema, sobre cuya autoría hay bastante confusión, y responder a las preguntas que se hacen a continuación. 

El autor de este blog atribuye más credibilidad a la idea de que lo escribió la persona que figura al pie del poema, y no Jorge Luis Borges, el gran escritor argentino, a quien se suele atribuir.

  Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
  en la próxima trataría de cometer más errores.
  No intentaría ser tan perfecta, me relajaría más.
  Sería más tonta de lo que he sido,
  de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
  Sería menos aséptica.
  Correría más riesgos,
  haría más viajes,
  contemplaría más atardeceres,
  subiría más montañas, nadaría más ríos.
  Iría a más lugares adonde nunca he ido,
  comería más helados y menos habas,
  tendría más problemas reales y menos imaginarios.

  Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
  solo de momentos; no se pierdan el ahora.

  Pero ya ven, tengo 85 años...
  y sé que me estoy muriendo.

                                                                   Nadine Stair
                                                        Louisville, Kentucky


Como ves, el texto habla del coste de oportunidad, lo perdido o dejado de hacer cada vez que elegimos seguir un camino y no otro. ¿Qué costes de oportunidad cree Nadine que ha pagado a lo largo de sus 85 años?

Dice Nadine que si volviera a vivir "(...) haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas (...)" ¿Por qué crees que no lo ha hecho?

Cuando la autora dice que "tendría más problemas reales, y menos imaginarios", ¿a qué problemas imaginarios crees que se está refiriendo?






martes, 24 de mayo de 2016

¿Está la Política fiscal en manos del Gobierno español, hoy por hoy?

En nuestro libro de texto (página 215, Tema 11. Las políticas económicas: La política fiscal.), podemos leer:

"Con la política exterior y la monetaria en manos de la UE, la política fisacal se ha convertido en el principal instrumento de los países miembros para intervenir en eus propias economías."

Estimado alumno, lee la siguiente noticia y realiza las siguientes actividades:

Primero: Realiza un resumen del siguiente contenido: ¿En qué consiste la Política fiscal?

Segundo: Responde, de la manera más reflexiva posible, a la siguiente pregunta: ¿Podemos seguir estando de acuerdo con la frase anterior de nuestro libro de texto?

Rajoy promete a Bruselas más ajustes si gana las elecciones[1].

"Una vez que haya un nuevo Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas", le escribe el presidente en funciones a Juncker en una carta a la que ha accedido EL PAÍS.

Un “contexto político complejo”: esa es la principal baza del Gobierno para explicar los incumplimientos del déficit y tratar de evitar una sanción, según la carta que Mariano Rajoy ha enviado al jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. En la misiva, el presidente defiende los esfuerzos realizados por España y se compromete a rebajar el déficit “en el difícil entorno político actual y a pesar de estar en funciones”. Rajoy ha descartado reiteradamente en público recortes adicionales, más allá del acuerdo de no disponibilidad de gasto, pero por escrito traslada otra agenda a Bruselas: “En la segunda mitad del año, una vez que haya un nuevo Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas”, se compromete.

“Querido Jean-Claude”, comienza Rajoy una misiva de cuatro páginas datada en Madrid el 5 de mayo, poco antes de la decisión de Bruselas de posponer hasta julio el procedimiento que puede acabar en una multa por incumplir las metas fiscales. España cerró 2015 con un déficit del 5,1% del PIB, 10.000 millones de euros por encima del objetivo, y se expone a una sanción de hasta 2.100 millones. Pero, de momento, ha conseguido ganar tiempo. Juncker, personalmente y contra la opinión de varios miembros de su gabinete, prefirió aplazar la decisión hasta después del 26-J tras recibir esa carta: “Hemos concluido que no es el momento político adecuado para dar este paso”, se justificó hace unos días el comisario Pierre Moscovici. 

Una vez conseguido ese aplazamiento para minimizar las interferencias de Bruselas, el objetivo de La Moncloa es evitar la multa o, al menos, rebajar su importe: conseguir que la sanción no sea una mancha en la hoja de servicios de Rajoy. Para ello, el presidente no ha dudado en involucrarse personalmente en ese asunto, con varias llamadas al más alto nivel y, sobre todo, con esa misiva, cuya existencia fue adelantada en su día por EL PAÍS y cuyo contenido se desvela ahora íntegramente. En ella ofrece sus argumentos para sortear la multa y llega incluso a optar por la estrategia de comprometerse a futuros ajustes.



 
España confía en evitar la multa del déficit. 
 



La Comisión Europea prefirió esperar a las elecciones para tomar una decisión sobre el procedimiento de infracción por déficit excesivo, que puede acabar en una multa millonaria. Bruselas y Madrid dan por hecho que la UE anunciará a primeros de abril que España no ha tomado “medidas efectivas” para cumplir con las reglas. El Ecofin debe votar esa evaluación, probablemente en junio, pero quizá espere también a que pase EL 26-J. Bruselas tendrá entonces 20 días para fijar el importe de la sanción, que después deberían aprobar los ministros de la UE por mayoría cualificada. 
 
Pese a que el ministro Luis de Guindos daba por hecha la multa hace unas semanas, Madrid se decanta ahora por una “sanción de cero euros” o incluso por la posibilidad de que ese procedimiento “se cancele”. “Europa tiene problemas más acuciantes que unas décimas de déficit en España: el Brexit, Grecia, los populismos asomando en varios países y la frágil recuperación”, según las fuentes consultadas. “España ha hecho reformas, ha rebajado el déficit desde más del 10% del PIB, crece muy por encima de la eurozona, e incluso Berlín apunta a que la multa a España ya no es un asunto central”, afirman las mismas fuentes. 
 
Rajoy subraya el esfuerzo realizado en la última legislatura, y termina prometiendo medidas para inmediatamente después de las elecciones. El líder del PP viene diciendo en público, desde hace semanas, que no hacen falta recortes adicionales, más allá del acuerdo de no disponibilidad de gasto para 2016, que supone un ahorro de unos 4.000 millones entre la Administración central y las autonomías, y que podría ampliarse a 2017. Pese a que Bruselas pide recortes de unos 8.000 millones, Rajoy ha llegado incluso a mostrarse favorable a una futura rebaja de impuestos. 
 
Por escrito, ese discurso es muy distinto: “Conscientes de la necesidad de salir del procedimiento por déficit excesivo cuanto antes, en la segunda mitad del año, una vez haya un nuevo Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas, si se requieren, para cumplir con el objetivo”, manifiesta Rajoy en una carta a la Comisión que La Moncloa no ha querido hacer pública. 
 
Y junto a esas promesas, los culpables. El presidente achaca a las autonomías el desvío presupuestario de 2015. El calendario electoral, con autonómicas y locales en mayo y generales en diciembre, llevó a “desvíos presupuestarios en las Administraciones regionales muy notables”, dice. Por contra, presume de que la Administración central sí cumple el objetivo, “compatibilizando además con rebajas de impuestos”. Bruselas le ha afeado esa rebaja fiscal de 2015: se hizo con el segundo déficit más abultado de la UE, una deuda pública del 100% del PIB y una presión fiscal que está lejos de la media europea. El presidente en funciones apunta que desde 2012 su Gobierno “ha realizado acciones efectivas adecuadas” para cumplir con las reglas “en línea con lo acordado”. Sin embargo, el Ejecutivo ha incumplido reiteradamente las metas pactadas. Termine como termine la multa, Bruselas está decidida a iniciar el procedimiento precisamente por “falta de medidas efectivas” en 2015 
 
Rajoy reitera a Juncker la idea del “contexto político complejo” para evitar males mayores; la idea, según su equipo, es que señalar a España con la multa daría alas a opciones políticas que provocan recelos en la propia Comisión. Madrid, en fin, reclama que “se miren todas las actuaciones en los últimos cuatro años” y que “la valoración no se ciña únicamente al mero ámbito presupuestario”. Con una multa “se daría la paradoja de que un país que ha hecho un gran avance en múltiples ámbitos de la política económica pudiera ser el primer país sancionado”. “No sería un buen precedente que se penalizase de igual manera a aquellos países que reforman sus economías que a aquellos que no lo hacen”, añade. 
 
El presidente saca brillo a las reformas aprobadas —y hace mención especial a la reforma laboral de 2012—, pero el énfasis ya ha cambiado: “La estabilidad y la mejora del bienestar social son los objetivos esenciales de la política económica de la UE”, dice en un guiño casi keynesiano. 
 
España explica el incumplimiento fiscal de 2015 por la baja inflación que diezma los ingresos públicos, la ralentización global y el “calendario electoral”. Pese a la voluntad de reducir el déficit por debajo del sacrosanto 3% del PIB “en 2017, a más tardar”, el mandatario se muestra “consciente de las dificultades de hacerlo en el difícil entorno político actual. Las citadas “dificultades” y el hecho de estar “en funciones” no le impiden cerrar la misiva con la promesa de “nuevas medidas” en cuanto haya nuevo Gobierno. 
 
Los recortes no están en el programa del PP[2]. 
 
Los recortes en políticas sociales y en salarios de funcionarios, que fueron las primeras dramáticas medidas que tomó Mariano Rajoy en cuanto llegó al Gobierno en diciembre de 2011, no figuran ahora en el programa del PP para el 26-J como no lo hicieron para la campaña del 20-D. El presidente en funciones no admite que vaya a tener que aplicar esos ajustes ni en público ni charlas informales más privadas. 
 
Cree y defiende que la Comisión Europea y sus socios, especialmente la alemana Angela Merkel, valoran las reformas aplicadas estos años y, sobre todo, el nivel de crecimiento y creación de empleo de los últimos ejercicios. España crece por encima del 3% y generó más de 575.000 empleos el curso pasado y Rajoy presume de que esos niveles están en la cima entre los principales países de Europa.
 
El jefe del Ejecutivo explicó el jueves en Palma, y el viernes lo hizo su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, tras el Consejo de Ministros, que será suficiente para cumplir con los objetivos de déficit marcados con seguir las mismas políticas que hasta ahora, crear en torno a medio millón de empleos en los próximos cuatro años y continuar en los próximos presupuestos con los ajustes de no disponibilidad de 2.000 millones de euros ya cerrados para este año. Ese tijeretazo se le reclamará igualmente a las autonomías. Rajoy aventura que por esa senda podría llegar a bajar los impuestos incluso en dos años. 




[1] Fuente: Diario El País (www.elpais.com), 23 de mayo de 2016. Información de Claudi Pérez desde Bruselas.
[2] Información de Javier Casqueiro.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Reflexiones desde la Economía crítica (IV): Inside Job (Charles Ferguson, 2010), la película que costó más de 20.000.000.000.000 de dólares. Una guía para verla.

Desde mi punto de vista, una de las mejores explicaciones del origen de la crisis financiera que gran parte del mundo desarrollado viene padeciendo desde el verano de 2008 (momento en que estalló el escándalo  de las hipotecas subprime, o hipotecas basura en la enormemente capitalista economía financiera estadounidense) se encuentra en la película-documental Inside Job, que el director Charles Ferguson nos presentó en 2010. Otra de las virtudes de este trabajo es presentar, con pruebas que podemos calificar como de investigación periodística, a algunos de los responsables de la crisis.



Así es como sucedió (se expone un resumen de la presentación de la película):

Islandia: 
Población: 320.000 personas.
Producto Interior Bruto: $13 billones (13.000 millones; 1 billón americano equivale a nuestros 1.000 millones).
    En Europa: 1 billón = 1.000.000.000.000, es decir, 1 millón de millones).
    En Estados Unidos = 1 billón = 1.000.000.000, es decir, 1000 millones).
Pérdidas bancarias: $100.000.000.000. 

España (2011):
Población: 47.000.000 de personas.
Producto Interior Bruto: $1.476.900.000.000 (1,4769 billones).

Islandia, en el año 2000 inicia una política desreguladora. Se privatizaron los tres principales bancos y en los cinco años siguientes pidieron prestado $120.000.000.000, aproximadamente diez veces el tamaño de la economía del país (120.000.000.000/13.000.000.000 = 9,23 veces, para ser exactos).

Se produjo una burbuja en la que las acciones multiplicaron su valor por diez, mientras que las casas lo hicieron por algo más de dos.

Los bancos crearon fondos monetarios y aconsejaron a los que tenían depósitos personales que los pasaran a dichos fondos. Obviamente, el esquema Ponzi estaba servido en bandeja de plata.

Las agencias de calificación americanas dieron máxima calificación a los bancos islandeses: triple A (AAA), en febrero de 2007.

Resultado: a finales de 2008, la banca quebró,
                                               el paro se triplicó en 6 meses,
                                               muchas personas perdieron sus ahorros, y
                                               la autoridad reguladora del sistema financiero islandés no protegió a los
                                               ciudadanos, con el añadido de que un tercio de los reguladores pasaron
                                               a trabajar para los bancos.

(Fin de la presentación)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Los tres pilares del capitalismo de hoy explicados a partir de "Comprar-Tirar-Comprar", documental de Cosima Dannoritzer.

Este documental, de 2010, tiene la virtud de contarnos lo que en el mismo se denomina "La historia secreta de la obsolescencia programada", y lo hace de una manera amena y esclarecedora.

Los tres pilares básicos del capitalismo moderno no son otros que el marketing, que nos crea necesidades y nos dice lo que tenemos que comprar; el crédito, para que podamos adquirir en "cómodos" plazos aquello que normalmente no podemos o no queremos comprar al contado; y la obsolescencia programada, que pone fin a la vida de un producto (vida que podría ser mucho más larga) y que da inicio a ese círculo vicioso que es comprar-tirar-comprar.




versión de 52 minutos:

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Náufrago, o la lucha por la supervivencia.

Tom Hanks interpreta a un ejecutivo de alto nivel de la empresa de transportes estadounidense Fedex (Federal Express), que viaja por medio mundo para motivar a los trabajadores de aquellas delegaciones que tienen baja productividad.

Su trabajo lo hace a la perfección. Todo parece irle bien, es un triunfador, le gusta lo que hace, tiene una maravillosa pareja, pero,..., acontece la tragedia. Y ésta, le obligará a enfrentarse a la supervivencia con sus propias manos. Es en este momento cuando queda patente que el mundo económico en el que vivimos nos puede hacer una faena: convertidos como estamos en meros especialistas de una tarea con la que nos ganamos (o lo intentamos) la vida, somos unas auténticos inútiles para otras innumerables tareas. Tanto es así que no sabemos cultivar un tomate, hacer una mínima chapuza en casa o, si nos pidieran dibujar un pollo (como hicieron con unos alumnos de primaria en un colegio de Madrid), lo colocaríamos patas arriba, asado sobre una bandeja.

En definitiva, no sabemos nada de nada, salvo de alguna pequeña cosa muy concreta, y eso nos puede dejar con el trasero al aire en cualquier momento.




Quizás el grado más extremo de broma que nos puede tener guardado el hecho de convertirnos en expertos en una sola cosa, especialistas nada polivalentes, pueda ser la soledad a la que esto nos puede conducir, y, por supuesto, la alienación de la persona de la mano de un trabajo rutinario y absorvente.


jueves, 29 de octubre de 2015

Margin Call, o los bancos de inversión en el origen de la crisis financiera.

Han sido muchos los documentales, los libros, tanto novelas de ficción sobre hechos más o menos reales, como ensayos sesudos, incluso youtubers inflando globos, que han intentado explicarnos los motivos que dieron lugar al inicio de la crisis financiera allá por 2008 en los Estados Unidos, y que, luego, atravesó el charco hasta Europa.

Sin duda, la película Margin Call (2011) merece ocupar un lugar destacado en estos referentes. De la mano del director Jeffrey McDonald Chandor y de veteranos y solventes actores como Jeremy Irons (como jefe supremo del banco de inversión), Kevin Spacey (mano derecha de aquél), Demi Moore (la isla femenina en un mar de varones), junto con otros jóvenes y prometedores como Simon Baker (el implacable ejecutivo en ascenso), o Zachary Quinto (el ingeniero espacial que diseña fórmulas para la firma, y que aporta algo de corazón y honestidad en esta auténtica jauría humana de despiadados traders y brokers), esta cinta en apenas hora y cincuenta minutos nos cuenta con gran verosimilitud cómo pudieron ser esas horas previas al momento en que las verguenzas de algunas operaciones financieras perjeñadas en las cuevas de Alí Babá (léase mercados bursátiles) a lo largo y ancho de todo el orbe, y alejadísimas del sector real de la economía, salieron a la luz. 

Y es que, una vez que la marea de los primeros siete u ocho años de crecimiento desenfrenado de la titulización de activos financieros relacionados con las hipotecas basura (subprime en la jerga del idioma de la pérfida Albión) dio paso a la bajamar, se pudo ver quiénes se estaban dando un dulce baño con el decente bañador, quiénes en paños menores, y quiénes en pelota picada, como sus madres (sí querido lector, ellos también las tienen o las han tenido) los trajeron al mundo.


En el siguiente vídeo podemos ver cómo el responsable del departamento de análisis de riesgos de este banco, que es despedido al inicio de la película, siente que, fruto de ese alejamiento del mundo real y de su aproximación al puro humo, es decir, a la nada, que su trabajo suponía, echa de menos aquellos buenos tiempos en los que él (ingeniero) se dedicaba a construir cosas tangibles, como un puente.

Es la famosa "escena del puente": 



Y, en el siguiente, un tráiler como aperitivo:



Buen provecho si decides ver esta película.

sábado, 24 de octubre de 2015

No hay grados, hay las diferencias propias de las personas.

Querido amigo, para ti canto negro sobre blanco, que es escribir. Para ti estas drosophilas negras construídas a golpes de clic. Son para ti (y qué duda cabe, también para mí) estas Razones para no desesperar, y has sido tú, ahora, quien me has dado una buena razón.  
Me festejo y me canto
y lo que yo asuma tú habrás de asumir,
pues cada átomo mío también es tuyo. 
   [Canto de mí mismo. Walt Whitman.]

 Lo he llamado

No hay grados, hay las diferencias propias de las personas: 

Me has dicho: "Este tío me deja atónito."

Y "Este tío" se llama Pablo Pineda, es abogado y está diagnosticado (él diría, me atrevo a pensar, clasificado) síndrome de down; me has enviado el siguiente vídeo para que vea cómo se expresa:


Y yo te he contestado: "Vaya con el abogado down. Qué par de narices."

No puedo dejar de pensar, querido amigo, que este es el hombre moderno que ando buscando tan infructuosamente hasta ahora, aquél al que ya cantaba Whitman en su Hojas de Hierba:
Canto a mí mismo; a la persona única, separada;
(...)
Canto a la vez a la Mujer y al Hombre.
A la Vida ardiente de pasión, al nervio, al poder;
jovial para que mi impulso sea más libre dentro de las divinas leyes,
canto al Hombre Moderno.
                                                   [Canto a mí mismo. Walt Whitman.]
 Gracias. Para tí (y para mí), seguiré con estas buenas razones.